Regional Mataron y enterraron a migrantes
Acayucan, Ver.: Ciudadanos de Juan Rodríguez Clara, gobierno y de la casa del migrante Guillermo Ranzahuer de Oluta, apoyaron a los migrantes que se encuentran refugiados en el salón de usos múltiples. / Santos López Celdo
Señalan que durante su detención, dos de sus compañeros murieron a balazos y que hay una menor desaparecida

Santos López Celdo
Acayucan, Ver. / 2018-09-11

El Instituto Nacional de Migración (INM) y la Policía Federal (PF) habrían ocultados los cuerpos de dos migrantes centroamericanos que a decir de sus connacionales, fueron asesinados a balazos para obligar a esos y a más de 150 centroamericanos, a bajar del tren donde viajaban como polizontes el domingo pasado.

“Pareciera como si estuviéramos en guerra, nos trataron mal, dispararon contra nosotros y los que caían, eran detenidos y llevados, eran torturados, golpeados” dijo un hondureño de los casi 50 que estaban este martes albergados en el salón municipal de usos múltiples.

Los testimonios de los migrantes que desde el domingo son atendidos por la casa del migrante Guillermo Ranzahuer de la diócesis de San Andrés Tuxtla, ubicado en Oluta y la parroquia local, Nuestra señora de Guadalupe, así como el gobierno municipal, el sistema municipal DIF y la organización “Médicos sin fronteras”, es que el domingo fue la peor pesadilla en sus vidas.

En el tren viajaban alrededor de 400 migrantes centroamericanos, principalmente de Honduras, El Salvador y Guatemala.

Señalaron que tomaron el tren en Coatzacoalcos el pasado domingo y fue en la noche cuando fueron interceptados entre la población de los Tigres y la cabecera municipal de Juan Rodríguez Clara.

Un grupo de agentes del INM y de la Policía Federal obligó al tren a detenerse y al hacerlo, empezó lo que sería una captura masiva de migrantes, pero en forma violenta.

Las historias coinciden en que los Policías federales dispararon primero al aire para obligor a los polizontes a bajarse del tren y luego contra los migrantes que se habían resistido a descender. El miedo a ser herido o asesinado, hizo que muchos corrieran sobre zonas pantanosas y áreas de cultivo de piña, quedando lastimados en la fuga.

Julio César, originario del departamento de Comayagua, Honduras, de 36 años, casado, campesino, que dejó a tres hijos menores de edad y lleva nueve días viajando con el destino de llegar a la frontera con Estados Unidos para trabajar en los campos de cultivo; relató ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos que al menos dos compatriotas suyos fueron asesinados en la redada.
Similar historia al de los otros atacados, relató como se dio la agresión, asegurando tener conocimiento de la muerte de dos, la desaparición de uno y el aseguramiento de una mujer con un menor de edad, desconociendose su paradero.

“En los tigres pasamos muchas personas, estábamos como 40 personas que estábamos en una laguna, y de los que habíamos ahí, según hoy estaba leyendo en el periódico, decía que los rescataron porque estaban deshidratados y eso es pura mentira, realmente de los que salieron de ahí, mataron a dos, los torturaron, les cortaron los dedos con pinzas, pues la verdad pudimos ver muchas cosas. Tienen ahí a los muchachos ya muertos, desde que salimos de ahí, y dicen que ya fueron a buscarlos y que no hay nada, pero la verdad es que si están ahí” expuso Julio César.

Este mismo afirmó que a una mujer le dañaron la dentadura con una pistola y a otro, un muchacho, le dieron un tiro.

Los agresores, dijo otro migrante, además de balas les tiraron piedras y los trataron como si fueran delincuentes o terroristas. “Era como si fuera una guerra y nosotros fuéramos los enemigos” señaló otro, en entrevista con Imagen del Golfo.

De los aproximadamente 150 migrantes que arribaron el domingo por la noche buscando refugio en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, este martes permanecían en el salón de usos múltiples cerca de 50, 25 de ellos fueron removidos a la casa de migrantes, Guillermo Ranzahuer que se ubica en Oluta, donde serán conminados a presentar denuncia formal en contra de las autoridades del Instituto Nacional de Migración. El resto, tomó el tren en la madrugada.

Elizabeth Lara Rodríguez, representante de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en Oaxaca, expresó que esa oficina nacional ha tomado ya la queja de los migrantes y que se iniciará la investigación correspondiente.

El director de atención a víctimas del delito y director de la pastoral para el apoyo a migrantes a través del refugio que se tiene en Acayucan, José Luis Reyes Ferias reprobó esta acción y dijo que esta acción policial se inició en Campo Nuevo, municipio de San juan Evangelista, luego de denunciarse en Medias Aguas, la presencia masiva de extranjeros sobre los vagones de tren. Señaló que un conjunto de agentes de Migración y Policías federales intentaron detener al tren en Juanita, pero no lo lograron por lo que las acciones se trasladaron hasta Los Tigres donde finalmente se dio la acción represiva.


INM BORRA EVIDENCIAS DE LA AGRESIÓN.

El padre Alejandro Solalinde Guerra, coordinador de la pastoral de migrantes que tiene a su cargo el albergue hermanos en el camino en Ixtepec, Oaxaca, sostuvo que ayer por la mañana un autobús cargado con hondureños que fueron asegurados en el operativo de Los Tigres, salió temprano hacia Honduras para deportarlos y así borrar la evidencia de lo que habría sido un abuso policial.

Acusando que el INM, es un cártel que opera en forma delincuencial, y que es el brazo violento del gobierno mexicano que le sirve al de Estados Unidos; pidió la destitución del delegado estatal de Migración “porque es un policía” y al comisionado nacional de la misma dependencia ya que a tres meses de concluir el gobierno federal de Enrique Peña Nieto, no pudo evitar una agresión sistemática como la que ha sufrido una vez más la comunidad migrante.

Solalinde Guerra llamó a denunciar los abusos cometidos en esta ocasión por el INM y la Policía federal porque de esa manera, detendrán otras agresiones que posteriormente se pudiera dar a otros migrantes que vienen en el camino.

Llamó a los casi 50 hondureños que se encuentran en Juan Rodríguez Clara, a denunciar el abuso cometido contra ellos y a quedarse porque por el momento el paso a Estados Unidos está cerrado por la cercanía de elecciones.

Acusó al gobierno mexicano de no atender las recomendaciones y las reiteraciones de esas recomendaciones que realizó el año pasado la ONU por la forma llegal e injusta en que trata a los migrantes asegurados, a quienes no se les aloja, se les encarcela, a los que no se les asegura, se les persigue y acorrala, afirmó.

Aseveró que habrá de apoyarlos para que con base a la nueva ley de víctimas y de migración, se les otorga la visa humanitaria y puedan transitar sin problemas por el resto del país.


NO HAY CADÁVERES, DICE ALCALDE

El Presidente Municipal, Sergio Manzur Navarrete, afirmó que tras un rastreo de la Policía Municipal y de autoridades ministeriales, no se han localizado cadáveres a partir de la supuesta agresión del INM y de la PF contra un grupo de migrantes centroamericanos que viajaba en el tren, ocurrido el domingo por la noche.

Expresó que hasta el momento no hay reportes de la existencia de personas muertas.

Dijo que de los 150 migrantes que llegaron a pedir apoyo, alrededor de 25 presentaban lesiones consecuencia de caminar por alambrados y zonas de cultivo de piña, donde se habrían raspado o hecho heridas que ya fueron atendidos por personal médico del DIF.

Señaló que desde el mismo domingo se ha entregado alimentos, medicinas y agua a los migrantes, además de que la ciudadanía ha llegado con ropa, zapatos y comida para solidarizarse con ellos.

Invitó a los migrantes a quedarse en el salón de usos múltiples el tiempo que consideren necesario para reiniciar su viaje o regresar a su país.

Edición Impresa
Regional 2018-09-23

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