Coatzacoalcos Casa del Migrantees insuficiente para albergarlos
Coatzacoalcos, Ver.: / Alberto Ramos
De enero a julio se incrementan las llegadas; al día de hoy llega un promedio de 450 diariamente; su presencia genera malestar entre los vecinos que habitan las inmediaciones

Miralda Cadena
Coatzacoalcos, Ver. / 2018-03-11

Las instalaciones de la Casa del Migrante de esta ciudad son insuficientes para albergar a los 150 indocumentados que se asientan en las inmediaciones de la colonia Coatzacoalcos, lo que causa inconformidad entre los colonos, ya que hacen sus necesidades fisiológicas en la calle.

Cada inicio de año, de enero a julio, aumenta el flujo migratorio en Coatzacoalcos, y hoy en día son 450 indocumentados los que llegan diariamente, de los cuales entre 100 y 150 son los que se quedan algunos días aquí.

Lo que más se observa son varones de entre 20 hasta los 38 años, y en estos últimos meses el flujo de menores de edad se ha vuelto más común con jóvenes de 14 hasta los 17 años y, en raras ocasiones, viajan niños.

“No todos se quedan, porque algunos se van de largo, y los que se quedan son los que están cansados, llagados, o con diferentes necesidades humanas”, reconoció un habitante de la colonia que por cuestiones de seguridad decidió mantenerse en el anonimato.

Dijo que en el albergue sólo pueden resguardarse entre 60 y 80 por día, y los demás tienen que dormir en las calles; incluso los mismos vecinos, por 30 pesos, han decidido ocupar sus viviendas para que pasen la noche ahí, brindándoles una colchoneta para su descanso.

Pese a que las personas que colaboran en la Casa del Migrante realiza una labor sobrehumana de brindar asilo por un día, no logra darse abasto y han intercedido integrantes de iglesias evangélicas que los dotan de alimentos.

“No se trata de iglesias que estén asentadas alrededor de la colonia Coatzacoalcos, sino que vienen de otras, como lo son la Teresa Morales, Las Gaviotas e incluso de Ciudad Olmeca, para brindarles una taza de café o avena y es así como apoyan coadyuvando el trabajo de los demás”, explicó.

Aclaró que de lo contrario que declaró en semanas pasadas el padre Joel Ireta Munguía, encargado de la Pastoral de Movilidad Humana de la Diócesis de Coatzacoalcos, quién declaró se estaba abriendo el albergue los domingos; cuándo únicamente lo hacen de lunes a sábado, y ese día un grupo de hermanos católicos son los que brindan comida a los indocumentados.

Manifestó que es urgente la construcción de un verdadero refugio, en la que los viajeros puedan resguardarse, para descansar y hacer sus necesidades fisiológicas, que terminan haciendo en la calle al no tener otras alternativas.


VECINOS INCONFORMES

Comentó que en días pasados personal del Ayuntamiento acudió hasta la colonia, ya que están por llevarse a cabo las elecciones de jefes de manzana y fue ahí que los habitantes aprovecharon para externar sus inconformidades con la presencia de los migrantes.

“Existe la inquietud de algunos vecinos que siempre están inconformes por qué en ocasiones los indocumentados, en su estancia aquí, dejan basura, no tiene educación, y unos que otros a veces se drogan, y por esos la gente los señala a todos; creó que luego pierden el foco del porqué están aquí, si se supone vienen para buscar el famoso ‘Sueño Americano’ y mejorar”, declaró.

Cabe hacer mención, que el motivo por el que los indocumentados deciden salir de su natal país, es por la pobreza, falta de trabajo, salarios bajos e incluso por la inseguridad; primero sale un integrante y de ahí familias enteras.


FALTA DE TODO
EN LA CASA
EL MIGRANTE

A diferencia de otros albergues de otras ciudades que cuentan con las instalaciones necesarias y adecuadas, la Casa del Migrante de aquí sólo es una adaptación que carece de un sistema de agua y drenaje, y hay momentos en los que la fosa séptica se colapsa y despide fétidos olores.

“Incluso no hay corriente de agua y por eso adaptaron un pozo en el que el agua es turbia; yo creó nadie se bañaría con esa agua; el techo se está cayendo, ya que no le han dado mantenimiento, entonces sólo es una casa adaptada, no es algo construido para lo que se ocupa”, reiteró.

Exteriorizó que actualmente algunos migrante optan por buscar trabajo en la Ciudad de México para generar ingresos que envían a sus familias, siendo Guadalajara y Monterrey ciudades dónde han encontrado espacios para trabajar.

“Los hombres hacen trabajos pesados en albañilería o se emplean en cervecerías, mientras que las mujeres se inclinan por los giros negros (bares y antros), y eso es mano de obra barata y explotable para el sistema económico de nuestro país”, aseguró.

Edición Impresa
Coatzacoalcos 2018-10-21

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