Coatzacoalcos Oaxaca, aún en ruinas
Coatzacoalcos, Ver.: Del Palacio Municipal sólo queda el espacio como recuerdo. / Heder López Cabrera / Imagen del Golfo
Pocas son las viviendas demolidas o en construcción, en al menos dos municipios del vecino estado

Heder López Cabrera / Imagen del Golfo
Coatzacoalcos, Ver. / 2018-03-13

A seis meses del terremoto de magnitud 8.2 grados que provocó serios destrozos en los municipios oaxaqueños de Unión Hidalgo y Juchitán, el escenario no ha cambiado mucho, pues los edificios destruidos y casas derrumbadas resaltan a simple vista.

En un recorrido realizado por Imagen del Golfo se constató que pocas son las viviendas demolidas o en construcción, siendo sólo en Unión Hidalgo, donde algunas de las calles cuentan ya con materiales como blocks, varillas, cemento y grava.

Aunque el paisaje se torna desolador, a los habitantes de ambos municipios no les queda de otra que seguir adelante, pues es la única forma de reactivar la economía que también fue devastada por todos los terremotos de septiembre pasado, la prueba es el mercado sobre-ruedas colocado todos los jueves en Unión Hidalgo.


INMUEBLES
SIN DEMOLER

Sin embargo, en las dos localidades pertenecientes a la zona del Istmo oaxaqueño no todas las viviendas han sido demolidas, pues permanecen con soportes de madera para evitar su desplome, pues o no fueron contempladas en los censos de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu); o si lo fueron, el dinero destinado por la dependencia apenas alcanzó o es tanta la nostalgia que los propietarios se resisten a demoler décadas de recuerdos.


JUCHITÁN DE PIE

Aunque Unión Hidalgo es uno de los lugares más afectados, sin duda, Juchitán es el que más resalta debido a su extensión y a que es la capital istmeña por excelencia, el sitio en el que todavía conviven el ambiente rural y el urbano, que poco a poco deja ese color gris y el luctuoso negro para resurgir como el Ave Fénix.

De acuerdo a algunos habitantes, son las secciones quinta, novena y la célebre ‘Cheguigo’, además del centro, las que forman parte de los lugares más afectados.

Y es que de sólo caminar en las calles Ignacio Aldama y 16 de Septiembre, es impresionante y a la vez conmovedor ver que a pesar de la ausencia de construcciones que antes eran negocios, la actividad económica continúa, siendo lo más vistoso el tradicional Mercado Municipal de Juchitán, que sólo alberga a los comerciantes en su exterior por la parte trasera como siempre ha sido, pero aquellos famosos portales dejaron de ser seguros, quedando en la explanada del Parque Benito Juárez García el colorido de los trajes regionales y guayaberas, así como de frutas y verduras, además del olor a gardenias y coyol, que resaltan ante las vendedoras de comida.


PAISANAS, EL SEXO FUERTE

Y es precisamente al grito de “¡Guetabingui Papá!”, como las célebres zapotecas confirman porqué son el sexo fuerte del Istmo de Tehuantepec.

A ellas ni toda la cantidad de temblores y réplicas de aquel fatídico 7 de septiembre de 2017 las detiene, pues su cultura del esfuerzo no les permite quedarse de brazos cruzados.

Tan es así que ‘Las Paisanas’, como son llamadas en otras partes, tomaron manos a la obra y no esperaron a que la alcaldesa perredista Gloria Sánchez actuara, pues si algo ha sido criticado es precisamente la tibieza de ésta, por lo cual se establecieron frente al parque como alternativa para subsistir, pues lo mismo los juchitecos que habitantes de otros poblados y estados siguen consumiendo productos típicos como los totopos, el quesillo, tasajo, cecina, cocadas, curados, hueva de pescado, lisa lampreada, entre otros más de la gastronomía zapoteca.

Es a seis meses de ese movimiento telúrico, cómo la ausencia del Palacio Municipal es el mudo y sobresaliente recuerdo del día en que todo cambió para Juchitán, que de a poco ha salido adelante y no por sus gobernantes, sino por su gente.

Venden en la calle, locatarios de mercado

La falta de apoyos a los locatarios del Popular Mercado Municipal de Juchitán es evidente al grado que éstos se colocaron frente al parque Benito Juárez García como alternativa para subsistir, y con ello, los cobros de piso por parte de la alcaldesa Gloria Sánchez sólo empeoran la situación.

“Ya tenemos seis meses aquí, ni siquiera han empezado a reparar. Primero dijeron que lo iban a tirar, luego que no, después dicen que otra vez, pero ahorita todos los soldados que terminaron de construir la escuela ya se fueron a construir el hospital”, comentó en anonimato una de las vendedoras de ropa bordada.

Poco más de 500 vendedores están en la misma situación, debido a que por el terremoto de magnitud 8.2 grados que ocurrió en septiembre no recibieron apoyos para las afectaciones en sus locales.

“Esto es como una presión para ellos (el gobierno municipal), porque nos decían que nos saliéramos y que nos fuéramos a otro lado, pero de esa manera ella se tiene que ver obligada, para que una vez que terminen de construir nos regresen nuestro espacio”, indicó.

La comerciante señaló que la alcaldesa Gloria Sánchez envía gente a cobrar 10 pesos diarios como concepto de derecho de piso a todos los que se colocaron en la explanada del parque, pues lo mismo hay vendedores de ropa típica, que de artesanías, frutas y verduras, carnicerías, entre otros más.

“No nos dice nada, al contrario, está viendo a quién le va a quitar, para ver quién va a darle más dinero; aquí nos cobran 10 pesos de derecho de piso al día por cada mesa que tengamos; hay otra persona que es mano derecha de la presidenta, que es la que anda dando los lugares.

No han enviado ni ayuda ni nada, nada más nos venimos a poner aquí”, externó.

Y en efecto, al recorrer los portales lo único que se colocó fueron soportes de madera, mientras que el mercado luce desolado.

Edición Impresa
Coatzacoalcos 2018-09-19

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