Espacio Alternativo La ley de atración y el vacío
Coatzacoalcos, Ver.: La ley de atración y el vacío / Agencias
Si tiene el hábito de guardar broncas, resentimientos, tristezas y miedos, es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a su vida.

Laura Robles Barajas
Coatzacoalcos, Ver. / 2017-09-30

Si tiene el hábito de guardar broncas, resentimientos, tristezas y miedos, es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a su vida.

Es preciso eliminar lo que es inútil en usted y en su vida, para que la prosperidad venga. Es la fuerza de ese vacío que absorberá y atraerá todo lo que usted desea. Mientras usted esté material o emocionalmente cargando cosas viejas e inútiles, no habrá espacio abierto para nuevas oportunidades.

Los bienes precisan circular. Limpie los cajones, el cuarto del fondo, el garaje. De lo que usted no usa más. La actitud de guardar un montón de cosas inútiles amarra su vida. No son los objetos guardados que estancan su vida, sino el significado de la actitud de guardar.
Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia. Es creer que mañana podrá faltar, y usted no tendrá medios de proveer sus necesidades. Con esa postura, usted está enviando dos mensajes para su cerebro y para su vida.

Primero: usted no confía en el mañana, y segundo: usted cree que lo nuevo y lo mejor no son para usted, ya que se alegra con guardar cosas viejas e inútiles.
Deshágase de lo que perdió el color y el brillo y deje entrar lo nuevo en su vida”

Las preguntas son: ¿Cómo estás decorando el jardín de tu vida? ¿Alcanzas a ver la arena o simplemente está tan lleno que es imposible? ¿Qué tanto estás cargando hoy y qué precios estás pagando?

Limpia tus cajones, pero sana tu corazón. Regala todo lo que ya no uses, pero regálate un momento para ti, para darte cuenta quién eres, qué deseas y si realmente estás creando el vacío suficiente en el “jardín zen” para poder vivir más tranquilo, más en paz.

Caminar por la senda del desapego
La sociedad de consumo ha ido transformando todo aquello considerado como accesorio en algo necesario, y esto último en urgente y escaso. Vendiendo tanto productos como ideas y formas de vivir al público.

El sentimiento de apego
Podemos sentir apego por personas, animales u objetos personales dotados de algún valor sentimental, pero no sólo esto es apego. Apego también puede referirse al acogimiento de nuestras propias creencias o maneras particulares de hacer las cosas, generándonos malestar cuando lo vemos dañado. Así, nuestro apego nos limita causándonos en muchas ocasiones sufrimiento, convirtiéndose en nuestro anteojos para mirar el mundo.
El apego se basa en nuestro temor e inseguridad, y ésta última en la falta de conocimiento de nuestro Yo.

Por lo tanto el apego sería un estado emocional de vinculación, en algunos casos compulsiva, a una cosa, persona o pensamiento determinado, que genera en ocasiones la creencia persistente de que sin eso no se puede vivir o ser feliz. Pero la felicidad no es aquello que nos rodea o a donde podemos amarrarnos, la felicidad crece de dentro hacia afuera, escondida muchas veces tras los pensamientos de nuestra mente.

¿Y en qué consiste desapegarnos?
El desapego nos permite relacionarnos con todo pero sin causar dolor y sufrimiento. Consiste en el desprendimiento de nuestro interés por el resultado, sin renunciar a la intención ni al deseo, sumergiéndonos en lo desconocido, adentrándonos en el campo de todas las posibilidades.

El desapego implica vivir en el presente, en el aquí y ahora, aceptando la realidad y los hechos que van sucediendo. Está relacionado con el disfrute de las cosas, sabiendo que son transitorias, que no permanecen ni son estáticas. Todo a nuestro alrededor se va modificando, incluida nuestra forma de ser, dependiendo de las experiencias de las que vamos siendo participes.
Desapegarnos no quiere decir que nada nos importe sino que aprendemos a amar, a preocuparnos e involucrarnos sin generar un profundo caos interno, olvidándonos de la necesidad de poseer para ser felices.

Desapegarnos es el sostén de nuestra libertad, permitiendo también ser libres a los demás. Es liberarse de la rigidez abriendo paso a la flexibilidad y las posibilidades. Desapegarse es comenzar a descubrirse a sí mismo sin el obstáculo de la seguridad y certidumbre.
El desaego implica comprender que las pérdidas sucederán y serán inevitables. Que soltaremos de la mano lo que amamos, pero sin dejar de amarlo.

Comentarios: miespacioalternativo@gmail.com

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Espacio Alternativo 2017-10-22

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