Estatal Canadá saquea las riquezas de Veracruz
Xalapa, Ver: Las autoridades federales son impulsoras y cómplices de ecocidios en el estado de Veracruz. / Agencias
Saúl Moreno, indicó que Canadá está a la cabeza de un nuevo imperialismo que busca apropiarse de los recursos mineros en Veracruz y en México

Leticia Cruz
Xalapa, Ver / 2018-03-10

Con empresas como Candelaria Mining, Almaden Minerals, Gold Corp y TransCanada, los intereses trasnacionales canadienses pretenden saquear los recursos naturales en Veracruz con aval de autoridades mexicanas, esto de acuerdo con organizaciones civiles y académicos.

CANADÁ QUIERE LOS MINERALES DE VERACRUZ
Al respecto, el académico y director del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS-Golfo), Saúl Moreno, indicó que Canadá está a la cabeza de un nuevo imperialismo que busca apropiarse de los recursos mineros en Veracruz y en México.

En el caso del estado de Veracruz, dos proyectos de mina a cielo abierto han movilizado a la población, “La Paila” -Caballo Blanco- y “El Cobre”, a cargo de empresas mineras canadienses quienes insisten en realizar las obras.

“Se está dando una especie de nuevo imperialismo en donde Canadá va a la cabeza, es una de las cosas que también están en juego con el Tratado de Libre Comercio (TLC). Todo mundo está maravillado con Trudeau -el primer ministro canadiense- y su simpatía, pero cuando le hacen preguntas acerca de la inversión en minería, en petróleo, en gas, él las evita, porque Canadá está convirtiéndose en nuevo imperio dentro de la correlación de fuerzas a nivel internacional”, expresó.

DAÑOS DE PROYECTOS MINEROS
Las grandes empresas canadienses que son “emporios mineros y los más grandes saqueadores”, expuso el ambientalista Guillermo Rodríguez Curiel, pretenden realizar múltiples “saqueos, ecocidios” en el estado de Veracruz y en importante porcentaje del territorio mexicano.

Ejemplificó que tan sólo proyecto “La Paila” antes Caballo Blanco, de la canadiense Candelaria Mining en Veracruz, reconoce en su Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA), que en el terreno en que pretenden operar habitan centenares de especies de fauna, 77 de mamíferos como el venado cola blanca, 353 de aves, 47 reptiles, 13 anfibios y 45 de peces. Y detalla que con una inversión de 138 mil millones de dólares, el proyecto se instala en una primera etapa en 365 hectáreas, y que van a devastar 260 hectáreas de bosque de encino tropical que quedará destruido, junto con vegetación caducifolia, refirió el integrante de LAVIDA.

“El bosque de encino tropical es muy raro, no se encuentra en otro lado del mundo, pues quedó de la época de la glaciación, esos encinos quedaron atrapados, por eso ahí viven, por eso hay vegetación boscosa en zona costera, tropical. Pues todo eso lo va a destruir la mina si permitimos que se instale”, expresó.

Asimismo, en su MIA la empresa reconoce que va a “impactar” de 21 maneras distintas, porque van a modificar la fisiografía del cerro de La Paila, con barrenos, explosivos, etcétera.

“En sus aproximadamente 2 mil páginas de Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA), la misma empresa reconoce que se trata de un proyecto d 10 años de duración, nueve meses de preparación, cinco a seis años de explotación y tres años de cierre”, enfatizó Rodríguez Curiel.

“Luego de ese tiempo lo que queda es un inmenso hoyo de muerte, un gran socavón en donde hoy es el cerro La Paila y que funge como una barrera natural antihuracanes, es decir, en 10 años se termina la montaña que demoró 7 mil millones de años en formarse”, comentó.

Aunque la minera Candelaria Mining se ha retirado por el momento, y debido al momento político-electoral, “amenazan con regresar, como ya lo hicieron una vez, así que no podemos bajar la guardia... No se vale que los canadienses tengan sus bosques, y aquí vengan a acabar con todo”, precisó.

TRASNCANADA Y EL GASODUCTO AL NORTE DE VERACRUZ
Además de los proyectos mineros, la empresa trasnacional TrasnCanada busca realizar un gasoducto Texas-Tuxpan, esto en el norte del estado de Veracruz, ante lo que sociedad civil organizada, pobladores y pescadores, han manifestado su contundente rechazo a la obra.

Incluso, el actual Ayuntamiento de Tamiahua dio a conocer que la empresa que pretende introducir el gasoducto no cuenta con los permisos de cambio de uso de suelo.

Los pescadores de la región han manifestado su descontento con TransCanada y la obra del gasoducto, ya que afirman, causará daños irreversibles que van desde daños ambientales severos, hasta afectaciones económicas al sector pesquero.

La población inconforme y los pescadores exigen al gobierno estatal y federal que se someta a consulta el proyecto de gasoducto, pues afirman que la sociedad no está de acuerdo, y por lo tanto, el proyecto no debe realizarse.

AUTORIDADES, CÓMPLICES
Pero la operación de las trasnacionales canadienses no sería posible sin la complicidad de autoridades mexicanas, incluso aquellas que supuestamente están para cuidar los recursos naturales, deploró Guillermo Rodríguez Curiel.

Las autoridades federales son impulsoras y cómplices de ecocidios en el estado de Veracruz, deploró en entrevista el ambientalista Guillermo Rodríguez Curiel.

El integrante de La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (LAVIDA) expuso que las dependencias federales, como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), así como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), lejos están de cumplir con sus funciones-obligaciones.

Y lo mismo pasa con las autoridades estatales, que son calladas en torno a los grandes temas ambientales de Veracruz, y que incurren en complicidad por omisión de sus deberes de salvaguardar los recursos naturales, así como de atender y cuidar a la población.

Ejemplificó el caso de los proyectos de minas a cielo abierto en la zona de Alto Lucero y Actopan, ya que las empresas mineras canadienses continúan realizando barrenos, metiendo maquinaria y destruyendo bosques, esto con anuencia de las dependencias federales.

“Ninguna autoridad está pendiente de esto, no les interesa. Yo he dicho públicamente que la Semarnat y la Profepa no están para defender la naturaleza sino para hacerlos negocios”.

Incluso, recodó, “ he denunciado de manera pública que ex funcionarios de Semarnat son ahora empresarios que realizan manifiestos de impacto ambiental para que operen las empresas mineras... a eso se le llama la puerta giratoria: entran como funcionarios, salen como empresarios pero que dejan contactos en las dependencias para que les avalen todos los trámites que después realizarán incluso para favorecer a las empresas a las que tendrían que haber parado”.


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