Internacional Reúne Francisco a seis millones de filipinos
Xalapa, Ver: Una imagen aérea muestra la llegada de fieles en el parque Rizal de Manila. / Agencias
Seis millones de personas acudieron a la misa celebrada por el papa Francisco en la capital de Filipinas

Agencias
/ 2015-01-19

Seis millones de personas acudieron a la misa celebrada por el papa Francisco en la capital de Filipinas, Manila, afirmó el presidente de la Autoridad de Desarrollo Metropolitano de Manila, Francis Tolentino.
El Vaticano explicó que el Papa Francisco dedicó el servicio, en parte, a las víctimas del tifón Haiyan, que devastó el país en 2013.
La multitud desafió a la lluvia para acudir al encuentro, en el que el Papa instó al mundo a “aprender a llorar” por la suerte de los pobres, los hambrientos, los sin techo y los niños que han sido víctimas de abusos.
Francisco, de 78 años, saludó a la multitud con el mismo impermeable amarillo que se proporcionó a los asistentes.
Algunos de los fieles pasaron la noche frente a las puertas, que se abrieron nueve horas antes de la misa. La ceremonia se prolongó durante tres horas.
Durante la celebración en el Rizal Park, un área de unas 60 hectáreas, el Papa ha expresado que su “alegría” al poder celebrar el domingo del Santo Niño con los millones de personas que allí se reunieron, al tiempo que ha recordado que “quien no acoge el reino de Dios como lo acoge un niño no entrará en éste”.
La multitudinaria asistencia de católicos al parque Rizal, en la capital filipina, bajo una copiosa lluvia, ha recordado a la que hace veinte años tuvo el Papa Juan Pablo II también en la capital filipina, a la que entonces asistieron cinco millones de personas. Según las primeras estimaciones se calcula que seis millones de personas asistieron al oficio religioso de Francisco, celebrado tras su encuentro en la universidad con jóvenes y que pone fin a la visita papal en el continente asiático y a pesar de la lluvia incesante que caía.
¿Por qué Dios
lo permite?
Glyzelle Palomar, es filipina y tiene 12 años, fue una niña de la calle y sus lágrimas y preguntas al Papa Francisco inspiraron el discurso que el pontífice improvisó durante su encuentro con los jóvenes en la universidad de Santo Tomas de Manila.
Glyzelle se presentó ante el papa acompañada de Jun Chura, otro exniño de la calle de 14 años, quien leyó un conmovedor testimonio sobre la vida de los pequeños filipinos abandonados y que afrontan abusos, drogas y prostitución.

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Internacional 2017-11-19

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