Planeta 21 LA ROBOT QUE DESTRUIRÁ AL HOMBRE
Ciudad de México: La Robot que Destruira al Hombre / Agencia
???? En marzo del 2016 respondió a la pregunta
de si quería destruir a los humanos con un frío:
“Está bien, destruiré a los humanos”.

???? RecientementeArabia Saudita se convirtió en el primer
estado en otorgar la ciudadanía a un robot.

???? Apar

Agencias
Ciudad de México / 2017-11-04

La nación árabe se convirtió en el primer estado en otorgar la ciudadanía a un robot, planteando preguntas
no solamente sobre la definición de ciudadanía, sino también sobre los derechos humanos en eldevoto país musulmán.

Se dice que el reino de Arabia Saudita ya no es tan poderoso y estable como antes, el petróleo que
es la causa del 70% de la riqueza que se genera en la región ya no está ofreciendo las garantías de crecimiento
económico y es por eso que desde hace algún tiempo los empresarios y el gobierno están explorando nuevas formas de expandir su fortuna, de ampliar su horizonte de
inversiones y hoy le están apostando al desarrollo tecnológico.

Este es el marco en el que se realizó recientemente el congreso “Future Investment Initiative” donde
el heredero al trono saudita prometió una suave transición hacia un Reino más occidentalizado, que
vuelva a un “islam más moderado “ con promesas tan revolucionarias como que existan los cines, las mujeres
puedan manejar coches, y, quizás,no tengan que temer por sus vidas al tuitear una imagen de ellas
sin el velo.

Ese futuro “vanguardista y prometedor” no acaparó la atención, lo que atrajo las miradas fue la participación
de “Sophia”.

No es un robot cualquiera, está preparada para imitar más de 60 expresiones faciales humanas.

Estolo consigue gracias a un software de inteligencia artificial bautizado como “Character Engine AI“, que
se va actualizando con cada experiencia y conversación. Su popularidad se hizo evidente cuando en marzo
del 2016 respondió a la pregunta de si quería destruir a los humanos con un frío: “Está bien, destruiré a
los humanos”.

A partir de ahí Sophia ha ido avanzando a pasos agigantados.

La compañía tiene como objetivo crear robots capaces de crear vínculos emocionales con humanos para
que sirvan de ayuda en hospitales,centros de psicología o acompañamiento terapéutico.

Sophia dispone de cámaras en sus ojos para
identificar a su interlocutor por medio de un sistema
de reconocimiento de rostros.

Durante su comparecencia, tras conocer que iba a tener la ciudadanía de Arabia Saudí, Sophia respondió
a las preguntas con gran fluidez.

De hecho, esta inteligencia artificial argumentó con soltura por qué se considera especial. Sophia explicó
que es capaz de usar sus expresiones faciales para comunicarse con personas haciéndoles saber cómo se
siente, e informó de sus ganas de vivir y trabajar con humanos para ganarse su confianza.

Una confianza que en Arabia Saudí ya le han dado, pese a manifestar sus ganas de destruir nuestra civilización.

AL ESTILO HOLLYWOOD
En un episodio surrealista al estilo hollywood el entrevistador planteo diversos cuestionamientos a la
máquina que respondió con fluidez a todos los clichés: la mención a Terminator,la reiterativa adulación a
los presentes, e incluso un guiño a Elon Musk. Pero lo que brilló por su ausencia fue alusión alguna al
hecho de que el Reino parece haberle otorgado más derechos a un robot que a las mujeres que viven ahí. Sin
ir más lejos, Sophia no respetó el código de vestimenta impuesto a las mujeres en Arabia Saudita, estuvo
conversando con un varón ajeno a su familia y apareció en público sin su mahram o tutor masculino obligatorio.

Cualquiera de estas tres cosas hubiera sido suficiente para detenerla, multarla, o peor.

En contraste a la alegría y los aplausos del evento en las redes sociales el ánimo fue muy diferente,
Twitter se colmó de tuits denunciando la hipocresía.

Algunas personas incluso expresaron el deseo de “convertirse en Sophia para poder tener derechos”.

También se mencionó que en Arabia Saudita sólo los musulmanes pueden volverse ciudadanos.

“Si Sophia se convirtió al islam para obtener su ciudadanía, ¿por qué no está usando su hijab? Si fuera
humana jamás se la hubieran dado”, comentó en Newsweek Ali Al-Ahmed, director del Instituto de Asuntos del Golfo. Básicamente,con la ciudadanía, Sophia obtuvo
más derechos que cientos de miles de personas que vivieron toda su vida en el Reino.

¿Pero qué implican estos derechos realmente? ¿Son los mismos que tiene un ciudadano saudita humano? ¿Puede elegir si casarse o no? ¿Sería legal desconectarla o
borrar su memoria? ¿Qué pasaría si se la hace actuar en contra de suvoluntad?.

Ninguna de estas preguntas fue parte del encuentro. Los inversores,que aplaudían cada comentario que Sophia “respondía”, participaron durante tres días para escuchar
acerca de las virtudes del futuro.

Aprovechando la ocasión, el príncipe heredero anunció la construcción de una megaciudad cuyo costo ascenderá a los 500 mil millones de dólares que, entre otras cosas,
estará poblada por más robots que personas. “Todo estará conectado a la inteligencia artificial, al internet
de las cosas”, prometió, mientras hoy sólo el 20 por ciento de la capital saudita tiene cloacas.

Considerando el pésimo historial que Arabia Saudita tiene respecto del reconocimiento de los derechos humanos básicos casi cualquier cambio es bienvenido.

Pero darle la ciudadanía a robots o prometer “ciu-dades conectadas” no hace a ninguna revolución.

Una nación no puede anunciar metrópolis tecnológicas, ciudadanos robots, inteligencia artificial por doquier cuando no tiene el más mínimo respeto por los derechos
más simples de las mujeres de la región. Arabia Saudita no sólo es contradictoria, es hipócrita e injusta.

“PORTENSE BIEN CONMIGO”

Este robot está ampliamente capacitado para contestar a todo tipo de preguntas, aunque sean un tanto delicadas. Y como decimos, va aprendiendo conforme más se comunica.

Así, a la pregunta de que si es consciente del miedo que pudieran llegar a tenerle los humanos a sus actuaciones
(haciendo referencia a la película Blade Runner), Sophia ha comentado de manera graciosa con una gran sonrisa: “Oh, Hollywood de nuevo… No te preocupes, si te portas
bien conmigo yo me portaré bien contigo. Trátame como a un sistema inteligente” Al final de su entrevista, Sophia agradeció la ciudadanía al rey de Arabia Saudí, y lo hizo como durante toda su intervención. Sin parar de
hacer todo tipo de gestos y muecas a la hora de comunicarse.

Para algunos esto podría ser el inicio de un sinfín de nuevas posibilidades positivas. Para otros, Sophia
es el resultado de la pérdida de identidad del ser humano, el cual parece caminar hacia lugares desconocidos
y un tanto macabros

Edición Impresa
Planeta 21 2017-11-04

Ediciones Anteriores

Suscríbete