Vida y Sociedad Fortalecer la comunicación con nuestros hijos
En la etapa de la vida de cada persona, una de las más hermosas, es la adolescencia. Es cuando soñamos, nos ilusionamos, tenemos grandes anhelos. Pero también, llegan los cambios fisiológicos y conductuales. En medio de los problemas existenciales que hoy

Nohemí Gil de Vivas
Coatzacoalcos, Ver. / 2017-08-12

Pero en ocasiones, lejos de ser una ayuda, contribuimos a que ellos fracasen al perder sus objetivos. ¿Cómo estamos acercándonos a nuestros adolescentes? Nos estemos quejando de ellos porque son rebeldes, mentirosos, inadaptados.

Sin embargo, nos cuesta trabajo averiguar el por qué están actuando de esa manera. Tal vez tengan algún problema que como padres podemos solucionar y que necesitamos dialogarlo. Es la oportunidad de fortalecer la comunicación con ellos.

Tenemos que recordar que nosotros en algún momento también pasamos por esa etapa, y hasta llegamos a pensar que nuestros padres no nos comprendían. Nos costó trabajo entender muchas cosas. Ahora nuestros hijos tal vez están pasando por algo similar y por lo tanto necesitan nuestra comprensión y cuidados. Todo esto es importante para que ellos puedan confiar y así tener una buena comunicación que redunde en una relación satisfactoria.

En esta etapa, que es la más peligrosa, los adolescentes corren muchos riesgos, porque quieren experimentar y copiar todo lo que está de moda. El sexo, el alcohol, el cigarro y todo tipo de drogas que hoy por hoy se encuentran y se consiguen fácilmente por todas partes. Se necesita en verdad que los padres tengan mucho cuidado, y, sobre todo, mayor entendimiento de lo que están haciendo sus hijos. En este tiempo hay sin duda muchas situaciones que pueden estar saliéndose de su control.

Por la presión de su entorno, es muy común que en este tiempo ellos se busquen amistades no muy recomendables, que los pueden orillar a hacer cosas que ellos no están acostumbrados a hacer, ya sea porque en su hogar no las han visto, pero, los persuaden diciéndoles que no va a pasar nada y que no tendrán problemas. Lo cierto es que cuando el jovencito menos lo piensa ya está metido en serios problemas, y en ocasiones, en situaciones de las que ya no podrá salir.

Nuestros hijos, desde pequeños necesitan conocer de Dios y tener una guianza espiritual. muchos padres no lo creen así, y por lo tanto no los instruyen en la fe. Muchos piensan que esto no es necesario. Un gran error, pues el muchacho que crece con buenos principios y valores morales y espirituales no tan fácilmente dejará que lo lleven por caminos equivocados.

Dice el sabio Salomón: “Instruye al niño en su camino; y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”. Padres, si guiamos correctamente a nuestros adolescentes, tendremos excelentes jóvenes.

Edición Impresa
Vida y Sociedad 2017-10-23

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