Coatzacoalcos Homenajean en vida a jaranero de Allende
Coatzacoalcos, Ver.: Afortunadamente el octogenario no padece ninguna enfermedad. / Osvaldo Antonio Sotelo
Con melodías como ‘La Iguana’, músicos festejaron el cumpleaños de Aureliano Ramos Hernández

Osvaldo Antonio Sotelo
Coatzacoalcos, Ver. / 2018-06-17

Con la música que le apasiona, Aureliano Ramos Hernández recordó el día de su nacimiento.

Las melodías que lo deleitan fueron escuchadas este fin de semana por pobladores de Villa Allende.

En la calle Insurgentes, de la colonia Villas del Mar, a un costado de la casa de este octogenario, se escuchó la ‘Iguana’ y otras canciones populares de Veracruz.

Actualmente, es de los alumnos más grandes y experimentados en la jarana, en una escuela de música que se encuentra a menos de una cuadra de su vivienda.

Cuando este ritmo estaba dejando de ser escuchado en este poblado, apareció Aureliano Ramos, bautizado como el ‘último jaranero de Villa Allende’, quien comparte su talento con las nuevas generaciones.

Junto a sus compañeros de la Casa del Jaranero, y con todas las fuerzas que tiene a sus 89 años, volvió a tocar el instrumento musical que le trae grandes recuerdos de su juventud.

En 1940 fue cuando este hombre de edad avanzada, sin tener un maestro, aprendió a tocar la jarana, las cuales él mismo construía con la madera de cedro o pino que recalaban en la playa.

En aquel tiempo relató que elaboraba las cuerdas de tripa de gato, y después de palma de coco, porque no se quebraban tan fácilmente.

A través de redes sociales se anunció del fandango en honor a Aureliano, y es por ello que llegaron algunos pobladores de la villa, a los que les gusta esta música.

Rodeado de familiares y amigos, fue que festejó su cumpleaños el allendense, a quien le llevaron una piñata en forma de guitarra.

Lo único que hoy en día le aqueja al músico, es un ojo no le funciona y además ya no escucha muy bien, pero eso no ha sido impedimento para hacer lo que más le gusta.
Aureliano tiene cuatro hijos varones, por lo que su familia es muy grande, al contar con muchos nietos y bisnietos.

Después de casi dos horas y cuando estaba a punto de llover se secaron las gargantas, y se apagó la música, pero no el festejo a el último jaranero de Villa Allende.

Edición Impresa
Coatzacoalcos 2018-09-20

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