Espacio Alternativo Todos somos uno con el universo
Coatzacoalcos, Ver.: / Agencias

Laura Robles Barajas
Coatzacoalcos, Ver. / 2016-05-13

La sensoterapia es una t√©cnica para ense√Īar a sentir, pero mejor a√ļn, a transformar cualquier esta-do displacentero en placentero. La idea es aprender a conocer la energ√≠a que produce nuestras sensaciones y a manejar esas energ√≠as y sensaciones a nuestro favor. Son dos pilares: 1) reinterpretar como bueno lo que nos parece desagradable y 2) t√©cnicas para lograr esta transformaci√≥n.

La gran unificaci√≥n, el sue√Īo de Albert Einstein, nunca ser√° posible sin incluir el estudio de la consciencia. Religi√≥n viene de religare (volver a unir), Yoga significa Uni√≥n, todas las religiones van detr√°s de ese ¬ęTodo es uno¬Ľ.

Ciencia y religi√≥n b√ļscan la uni√≥n, el todo, la consciencia de la luz. La energ√≠a es como el agua, toma la forma del recipiente que la contiene. Hasta no ser conscientes de la energ√≠a la seguiremos confundiendo con sus recipientes. Esos recipientes son nombres como: vac√≠o, depresi√≥n, soledad, silencio, etc. Sin embargo, la energ√≠a es una espiral, un remolino que solo se puede sentir y disfrutar, cualquier nombre es solo un recipiente m√°s. La energ√≠a corporal surge de oscilaciones el√©ctricas en las neuronas y las c√©lulas, todos la sentimos intensamente a trav√©s del sexo pero tambi√©n cuando al hacer contacto con alguien nos recorre un corrientaso y ocasionalmente hasta podemos ver la chispa. Por tratarse de electrones, energ√≠a y ondas, la f√≠sica cu√°ntica es la ciencia que deber√≠a explicar las sensaciones, pero a√ļn no sabemos c√≥mo sentimos, sabemos poco de la energ√≠a y su relaci√≥n con las sensaciones, el cerebro y la conciencia. Al introducir un term√≥metro en agua cambiamos la temperatura original, nunca podemos saber nada de algo hasta no medirlo y al medirlo lo transformamos. Medir implica cambiar lo medido. Los apara-tos que miden la energ√≠a (volt√≠metros, electrocardiogramas, electroencefalogramas) son ciencia, pero cuando llegan a la mente del cient√≠fico que observa pasan a ser mediciones subjetivas ya no tan reales.

En la mente del observador desaparece la objetividad cient√≠fica porque no sabemos c√≥mo sentimos. Solo descubriendo a fondo como sentimos podremos saber qu√© es lo real. Algunos experimentos se√Īalan que el cerebro crea la realidad cuando percibe. Por todo lo anterior se hace imprescindible una ciencia que estudie el sentir, que estudie la conciencia, sin ella no se puede hablar de realidad objetiva y de ciencia. El cient√≠fico es un ser de energ√≠a interpretan-do la energ√≠a, cuando en realidad la deber√≠a sentir, hacerse uno con la energ√≠a, esa ser√≠a la mejor manera de comprenderla.

La ciencia ya est√° en sus fronteras, m√°s all√° de ellas se vislum-bra la consciencia. Los cient√≠ficos pronto tendr√°n que volcar sus investigaciones hacia adentro y aceptar que sin calibrar sus sentidos (naturales analiza-dores de frecuencias con los que decodifica, modifica y crea su realidad) s√≥lo se podr√°n aproximar a la energ√≠a con un modelo racional y te√≥rico de interpretaci√≥n pero jam√°s podr√° tener certeza sobre ella. Las preguntas que m√°s se hace la ciencia actual son: ¬ŅQu√© es la consciencia? ¬ŅC√≥mo percibimos? ¬ŅQu√© es sentir? ¬ŅQu√© es esa energ√≠a que sentimos? ¬ŅExiste una realidad all√° afuera o hay que crear la realidad en la que valga la pena creer? La ciencia busca con af√°n la res-puesta a estas preguntas.

Por eso utilizaremos el len-guaje de la f√≠sica porque son los f√≠sicos los que con m√°s inspi-rada y ferviente devoci√≥n han consagrado su vida al estudio de la luz y a la veneraci√≥n por el universo y las estrellas, por su gravedad y su unidad con lo terrenal y el micromundo de las part√≠culas. Las fronteras entre ciencia y religi√≥n cada vez son m√°s estrechas, final-mente todos somos devotos de la luz. Seg√ļn Einstein para la luz que sali√≥ del big bang no ha pasado ni un segundo porque a la velocidad de la luz el tiempo no transcurre.

Los fotones son eternos, pueden estar aqu√≠ y en otra galaxia a la vez, son luz. Dios tambi√©n est√° en todas partes, es eterno y es la luz, seg√ļn todas las religiones. Lo que m√°s se parece a la definici√≥n de Dios es la luz. Todos somos devotos de la luz y de la energ√≠a y todos buscamos esa gran unificaci√≥n con el todo. Espero que el lector no se asuste cuando le digo que de la mano de la f√≠sica cu√°ntica iremos entendiendo nuestra energ√≠a, nuestro sentir, nuestra conciencia o incluso la luz divina porque vamos a descubrir que al entender nuestras sensaciones en t√©rminos de fotones, electrones y cuantos, aquella f√≠sica mal entendida que tanto nos traumatiz√≥ en la secundaria se hace comprensible, agra-dable e imprescindible pues nos libera de tener que enclaustrar nuestra luz, energ√≠a y conciencia en el estrecho, limitado e inadecuado recipiente de: los conceptos, las doctrinas, las creencias, los tabus, los temo-res, los prejuicios y las afirmaciones infundadas, supersticiosas, m√≠ticas, culposas, malintencionadas o simplemente malentendidas y malinterpretadas.

No hemos entendido la física cuántica simplemente porque no entendemos nuestra mente y nuestro sentir, pero de la mano del sentir vamos a entender que la cuántica es no solo comprensible y explicable, sino también, coherente, unificadora y más liberadora de la conciencia que cualquiera de las actuales religiones ya gastadas, manipuladas y mal interpretadas. Enfermedades como la psicosis, la depresión, el pánico, se originan por ignorar las leyes y fenómenos cuánticos que se están expresando a través de ellas.

Al conocer las leyes cuánticas y aplicarlas al sentir, lo que antes era una debilidad se convierte en nuestra mayor fortaleza. Desconocemos nuestra mente por no entender la física cuántica y no entendemos la cuántica porque desconocemos nuestra mente. A los físicos les asusta lo mental, lo sensible, el hemisferio cerebral derecho (simbólico), lo religioso y a los estudiosos de lo espiritual y del hemisferio cerebral derecho les espanta la cuántica. Despectivamente los físicos opinan que lo mental es imaginación, sin embargo saben que sin comprender el fenómeno de la con-ciencia del observador, la física termina también en lo imaginario. Una ama de casa no necesita saber termodinámica para entender de que manera la olla a presión cuece los frijoles, pero intuitivas nociones de la energía le permiten entender la física doméstica.

No se requiere una comprensi√≥n profunda de la cu√°ntica, basta con captar de una manera intuitiva aquellos de sus conceptos que simple-mente nos permitir√°n manejar con un nivel ¬ędom√©stico¬Ľ los cotidianos fen√≥menos de nuestro cuerpo mecanicocu√°ntico. Cuando sale a caminar, hay elementos del paisaje que lo atraen, otros le pasan inadvertidos, no intente captarlo todo de una vez. Cada d√≠a tenemos un ensue√Īo y s√≥lo vemos aquello que encaja y es isocr√≥nico con ese ensue√Īo. Aceptemos que hay cosas que solo se entienden a su debido tiempo, nunca antes ni despu√©s.

Ma√Īana, desde otro ensue√Īo, veremos lo que hoy no vemos. Algunos temas son como ¬ęun √°lamo aislado¬Ľ, m√°s adelante est√° ¬ęel bosque de √°lamos¬Ľ, luego de entrar en ese ¬ęensue√Īo de √°lamos¬Ľ al repasar el camino andado ver√° que ¬ęhay √°lamos que no vio en la primera pasada¬Ľ y que hay √°lamos por todas partes. El objetivo m√°s que entender, es lograr que los conceptos muevan y estabilicen energ√≠a, tener conciencia del cuerpo, de la energ√≠a, con-ciencia de la conciencia. FRACTAL, es una espiral hecha de espirales, de espira-les‚Ķ. EN UN FRACTAL, LA FORMA DE LA PARTE SE REPITE EN EL TODO.

La geometría de la naturaleza es fractal, son fractales: un copo de nieve hecho de copos de nieve, una ola de olas, un pino de pinos, también son fractales un cubo hecho de cubos, las formas de colores vistas en el entrecejo, lo que llamamos: el anillo de anillos del entrecejo. el cuerpo de Energía es un fractal como éste; porque, todo el hombre es una gran espiral iterativa don-de la salida de energía (la coronilla), es llevada a la entrada (el ano) y el proceso vuelve cada chacra o centro de energía es otra espiral a imagen y semejanza de la espiral total.

El cuerpo es una orquesta, las sensaciones. Son la m√ļsica del cuerpo, son los ecos que la espiral energ√©tica de los anillos pulsantes del entrecejo despierta en las cuerdas o resonadores corporales (en la espiral de los ojos, genitales, ano, encordado tor√°cico, laringe, etc.).

el camino interno de la m√ļsica y la luz, clasifica todas las frecuencias en las que el instrumento huma-no resuena, de agudos a bajos; ellas son el abc.. con el que se fabrican sensaciones m√°s complejas, son la materia prima con la que fabricamos los conceptos .

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