Policiaca Las entrañas de la guerra sucia en la política
Coatzacoalcos, Ver.: CONFESIONES DE UN ‘HACKER’ / Imagen del Golfo
Un ex operador de redes sociales de Veracruz, al servicio de los ex gobernadores Fidel Herrera y Javier Duarte revela en exclusiva para HORA CERO cómo es que operaba él y todo su equipo para manipular información pública, ‘’hackear’ cuentas de Twitter y F

José Manuel Meza /Hora Cero
Xalapa, Ver / 2017-06-17

PRIMERA PARTE

“Alfonso” es el nombre ficticio que escogió para acceder a contar esta historia uno de los especialistas “infiltrados” que durante más de seis años operaron de manera secreta en favor de dos controvertidos gobernadores en Veracruz.

A su disposición tenía oficinas, automóviles, computadoras, teléfonos móviles, viáticos y un grupo de 30 personas que se encargaban de manejar el naciente departamento de “Redes Sociales”.

Su fachada era la de una área dedicada a difundir las acciones, primero, del ex gobernador Fidel Herrera con la intención de integrarse posteriormente a la campaña y gestión de su sucesor, Javier Duarte.

Ahí se encontraba Alfonso, un licenciado en ciencias de la comunicación que fue reclutado para coordinar algo más que divulgar notas positivas.

Se encargaría de hacer el “trabajo sucio” de los gobiernos priístas veracruzanos: “hackear” cuentas de sus enemigos políticos o familiares de ellos, golpetear, distorsionar, confundir y engañar era su función, según relata.

Corría el año 2010. Fidel Herrera terminaba una polémica administración y fue quien –de acuerdo con el entrevistado– autorizó la creación de este grupo completamente dedicado a la simulación, la creación de cuentas falsas en internet y la elaboración de contenidos viciados en las redes sociales, las cuales prácticamente no estaban reguladas.

“EN LA GUERRA, EN EL AMOR Y EN LA POLÍTICA…”
Desde esa posición, Alfonso y sus compañeros, quienes fueron insertados la nómina gubernamental, utilizaron toda la artillería a su alcance y la “aureola” de protección de Herrera para intervenir en favor del gobierno del Estado, de funcionarios públicos y los candidatos emanados del PRI como Javier Duarte, Elizabeth Morales, Salvador Manzur y Carolina Gudiño, estos tres últimos, a la sazón, alcaldes de Xalapa, Boca del Río y Veracruz puerto, durante el primer trienio de Duarte.
“Fuimos pioneros, porque las redes apenas empezaban a despuntar, sobre todo Facebook y Twitter. Comprobamos que por ahí se podía manejar mucha información y, la verdad, funcionó muy bien.

“En un inicio no existían los términos de ‘trolls’ ni ‘bots’, como se les dice a quienes ejecutan o programan estas maniobras. Estaba la red y la utilizamos. Nosotros les llamamos personalidades, positivas, neutras y negativas”, recuerda.

Cuenta que las primeras fueron a favor de Herrera y Duarte. Hablaban bien de sus funciones y subían fotografías de lo que estaban haciendo. Las personalidades de término medio de vez en cuando publicaban algo; posteaban comentarios relacionados con uno u otro personaje.

Y las personalidades negativas eran las que atacaron en su momento al candidato a gobernador y actual mandatario en Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares.
“No se dejan caer, pero van en contra, incluso argumentando de manera torpe”, menciona el editorial ‘Acicate’ de Heriberto Deándar en HORA CERO, relacionado con la ‘campaña negra’ que los panistas emprendieron en Tamaulipas contra el líder del Partido Morena, Andrés Manuel López Obrador, durante su reciente visita a Nuevo Laredo.

PERFILES FICTICIOS
Detalla Alfonso que él y sus compañeros debían publicar todo tipo de información en Facebook y Twitter para dar una apariencia de normalidad.

Así la gente no solamente veía tópicos políticos y había menos sospechas. Por esta actividad recibían miles de ‘likes’ y cientos de contactos.

“Les empezamos a dar vida a las cuentas. Inventamos a una chava de 25 años a quien le gustaba el gimnasio, que era deportista, que tomaba vitaminas, que comía muy bien, una chica sana... y la persona que manejaba ese perfil se encargaba de postear todo lo relacionado con eso. Buscábamos links de páginas web, temas afines a lo que ella podía consumir, para darle un movimiento y que no se viera como muy falso el asunto.
“En aquel entonces nos robábamos fotos de mujeres de Argentina o de Brasil. No estaba tan restringida esa parte. El Facebook no tenía tanto candado. Antes era muy libre”, compara.

Sin ninguna clase de remordimiento este operador de redes sociales expresa que la ‘campaña sucia’ de 2010 en Veracruz rindió buenos frutos y usaron todo lo que pudieron para desprestigiar a Miguel Angel Yunes Linares, el actual mandatario estatal.

“La gente buscaba el Facebook y el Twitter para encontrar y hacer amigos, pero nosotros vimos en estas plataformas una gran herramienta de apoyo para la guerra sucia que se emprendió.

“Se comenzó a operar así y obviamente la instrucción era del ex gobernador Herrera. Nuestro departamento creció, se contrató más gente. Yo te puedo decir que llegamos a tener en redes sociales alrededor de 30 personas, por decirte una cifra.

“Y cada quien administraba su número de cuenta. En determinado momento del día revisabas lo que estaba haciendo cada uno”, agrega.
Mucho de este material se movía en las redes a través de la plataforma Oye México, un portal que tuvo gran actividad y mucho tráfico en su momento, promovido a través de espectaculares en avenidas de las principales ciudades de Veracruz.

Cumplida su función, en la actualidad no existe más Oye México.
–¿Algunos manejaban perfiles y otros te ayudaban a la generación de contenidos?
“Era una oficina que hacía varias funciones. Existía un área que realizaba videos del candidato o del gobernador. Había gente que elaboraba textos, que diseñaba y nuestro grupo exclusivamente para redes sociales estaba en otra parte con la instrucción de crear personalidades de Facebook y Twitter.
“Muchas veces lo que hacíamos también era clonar la cuenta de la esposa del otro candidato, o del hijo y así se manejaba esa parte, que ahora ya son ‘bots’, ya son ‘trolls’ y les han puesto muchos nombres. Creo que también por eso el Facebook comenzó a poner cerrojos”, explica.

TENDENCIA NACIONAL
De acuerdo con Alfonso la creación de grupos para denigrar políticos en las redes sociales ya se observaba con el presidente Enrique Peña Nieto y en otras entidades federativas creció de manera exponencial.
“Yo lo empecé a notar en el gobierno federal y cuando Duarte entró en funciones hubo gobernadores que también lo manejaban. A veces nos pedían que les diéramos RT (retwittear) a algunas cosas a nivel nacional con Peña, aunque nuestra zona de operaciones era Veracruz.
“También se le trabajó a Salvador Manzur como candidato del PRI en Boca del Río, con la misma estrategia de generar la misma batalla en redes sociales, pues los otros partidos no lo hacían. Se cuestionaban qué estaba pasando, de dónde salía esto, quienes éramos.
“Me acuerdo que el contrario de Manzur era (Humberto Alonso) Morelli. Se le clonó la cuenta a su mujer y la gente se confundía tanto que empezaba a apoyar al perfil falso. Ella se enojaba, nosotros contestábamos y se presentó una situación media extraña.
“Era tal la confusión que los usuarios ya no sabían. Llegó a cerrar su Twitter unos días, yo creo del coraje. ¡Pobrecita!, porque sí era mucha la presión en redes”, evoca.

LA REMUNERACIÓN
Para Alfonso realizar una labor de naturaleza denigrante debía tener una ‘jugosa’ recompensa, pero cualquier descuido podía dejarlos al descubierto, por lo que él y sus compañeros operaban de una manera sistemática y también hermética.

“La verdad me fue muy bien, pero sí teníamos horarios pesadísimos, demandantes, de todo el día y de madrugada también.

“Pero sí, nuestro sueldo era muy bueno. De los chavos que trabajaban con nosotros el que menos ganaba andaba en 13 mil pesos mensuales”, indica.
En Veracruz, el promedio de ingresos nominales de un reportero no llega siquiera a los 7 mil pesos mensuales.
Mientras transcurrió el final de la administración estatal de Fidel Herrera, y lo que duró la de Javier Duarte, personas como él se movieron a sus anchas y ninguna autoridad los molestó, sencillamente porque operaron tan bien que nadie detectó que se estuviese cometiendo un delito de algún tipo.

Una vez que el ex gobernador Duarte (actualmente prófugo de la justicia), se instaló en el mandato, a él y sus compañeros sólo les tocó divulgar ‘las buenas obras’ y hacer contrapeso a las críticas vertidas en las redes sociales.

“Cuando había algún ‘twitt’ o publicación en contra del gobierno entrábamos nosotros para disuadir el malestar de la opinión pública, para distraer. Por ejemplo, checábamos los ‘trending topic’ (tema tendencia), o un video viral y con nuestras cuentas movíamos esos contenidos.

“Si alguien sacaba una información y estaba un ‘hashtag’ (etiqueta) que decía ‘Robo de funcionarios en Veracruz’, lo que se hacía era meter otras cosas como ‘Le sacan el corazón a estudiante de secundaria’. Se monitoreaban todos los noticieros nacionales, estatales y locales. Nosotros siempre estábamos viendo las tendencias para ver qué estaban diciendo.



Edición Impresa
Policiaca 2017-10-22

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