Vida y Sociedad Síntesis de la memoria viva
Coatzacoalcos, Ver.: Elemento importante para la transmisión cultural resulta la típica elaboración de alimentos preparados por una festividad común donde se intercambian afectos, solidaridades, saberes. / Agencia
Taller de Crónica Narrativa de la Sociedad Historiográfica de Coatzacoalco

Rafael Alcántara-Conde
Coatzacoalcos, Ver. / 2017-03-18

El contenido del libro Renacimiento mexicano, registrado bajo la coautoría de César Daniel González Madruga y Witzilin Adriana Morales Ortiz, publicado mediante el caro patrocinio del Senado de la República; da comienzo con una apretada síntesis del devenir histórico en territorio mexicano que se remonta al pasado precortesiano, siguiendo luego por el período virreinal; de ahí, a las etapas de lucha por afianzar la libertad, hasta llegar a la época actual.
Cabría también considerar en su etapa formativa la existencia original de una ‘civilización del sur’, como le llamó don Alfredo Chavero en México a través de los siglos, y ya después del período clásico sería que fueron arribando las siete tribus nahuatlacas provenientes de la zona septentrional; quienes por su cuenta forzadamente introdujeron una serie de reformas que vinieron a trastocar la visión cosmogónica, más apegada al respeto hacia la naturaleza.
De inicio, haber dado cuidadosa leída apenas los doce aspectos que componen la mera parte introductoria propiamente dicha del ensayo y cuyo todo formado de casi trescientas páginas constituye una tarea bastante seria para poder asimilar a cabalidad el mensaje completo; nos mueve a hacer memoria de diferentes expresiones conocidas durante recorridos por nuestra comarca, en donde está de manifiesto un sincretismo cultural merecedor de ser enumerado.
Así por ejemplo, escasos días pasados, con la aurora sale del antiguo poblado de Minzapan el recorrido final de un largo periplo por poblados campesinos, adonde se le aloja, del bulto protegido y portado a cuestas con mecapal, llevando mediante continuo relevo al ‘Santito’ viajero, rodeado de la multitud devota en un ambiente de satisfacción; para ser entregado hasta la población serrana de Pajapan como parte de la fiesta patronal a San Juan de Dios.
Y también en la congregación costera de Tonalá del hoy municipio de Agua Dulce, con la festividad anual a San Román cada 14 de septiembre, visitantes llegan por vía fluvial de los diversos sitios ribereños porque acuden a dejar para ayuda al templo, su ofrenda consistente en una variedad de productos agrícolas como granos, mazorcas, racimos, frutas, o piezas de la fauna silvestre; acción solidaria recíproca cuando recae celebrar en algún pueblo vecino.
Buena prueba de la fusión entre grupos raciales es el representar la Danza de la Malinche, como variante artística de las danzas de la Conquista y de la Pluma; salvo que en Sayula de Alemán se preservaría, a guisa de recurso evangelizador, en una forma teatralizada, al darse los diálogos sostenidos por históricos personajes, acompañados con distintas ejecuciones de jarana y las evoluciones coreográficas efectuadas de algo más una treintena de danzantes.
Una faceta más que continúa desde los ancestros es la habilidad de las mujeres en Coacotla, Cosoleacaque o Xumiapan empleando genuinos materiales, para elaborar en telar de cintura las faldas de enredo como componente del vestido tradicional femenino; motivo por el que doña Leocadia Cruz Gómez, una singular tejedora, el año 2006 se hizo merecedora en ser reconocida por su labor con el justo Premio Nacional de Artes y Tradiciones Populares.
De igual modo es que nativos pobladores de Oteapan, descendientes de antiguos refugiados de las incursiones expedicionarias cometidas por piratas, han preservado el proceso de una alfarería del tipo ‘anaranjado fino’ característica de esta región con la cual se elaboran unos sencillos cántaros que utilizándose dentro de las casas, junto a la entrada, mantienen el agua fresca servida de inmediato al viandante como una muestra mínima de su hospitalidad.
Lo mismo puede decirse del toque culinario al elaborar la exquisita bebida del popo hecha a base del cacao y al instante es batida para obtenerse su espuma, cuya degustación en jícara constituye todo un deleite, o la preparación de ricos tamales de maíz, revuelto con la hoja de chipil, que se sirven bañados con salsa de tomate y picante al gusto; o saborear a su vez la carne de Chinameca hecha de cerdo enchileanchado, para acompañar cualquier platillo.
(Continúa..)

Comentarios: asohistori@yahoo.com.mx a cargo de R. Alcántara C.



Edición Impresa
Vida y Sociedad 2017-06-27

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