Francisco E. Heredia Quintana / Opinión
El apocalipsis que acecha
2017-03-16
Llegó el día anunciado y el congreso del estado tomó la decisión final, tras más de un mes de análisis dijo no a la reestructuración de la deuda pública de Veracruz propuesta por el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares.
Entonces se asomó en el horizonte un panorama de caos y desolación, las trompetas del apocalipsis que acecha a la entidad retumbaron: escuelas van a cerrar, hospitales dejarán de prestar servicios, la seguridad pública no tendrá recursos, no habrá posibilidad de garantizar pagos al sector salud... “dejaríamos de tener dinero para financiar las actividades del Estado”, dijo el gobernador.
El paisaje de la entidad de por sí ya estaba ensombrecido por los desvíos de las más de 100 empresas fantasma y los despilfarros del prófugo Javier Duarte, por la larga lista de desaparecidos, la narco guerra que sacude al estado... y ahora se anuncia esta hecatombe, este colapso financiero, si el mandatario estatal ha dicho que recibió un estado ultrajado y desahuciado, significa ahora que definitivamente Veracruz ¿ya murió?, acaso está anunciada tragedia masiva y rotunda terminó por extinguir la esperanza de vida de nuestra entidad? La realidad de nuestro estado puede entonces ponerse peor, ¿más de lo que ya está?
Yunes ha señalado que hay una severa crisis financiera, culpó a las administraciones de Duarte de Ochoa y Fidel Herrera por la corrupción y los malos manejos de los recursos públicos que sumergieron a la entidad en un “enorme hueco financiero”, en los primeros días de su gestión declaró al estado en emergencia financiera, argumentando que el gasto total de la entidad creció en más de 30 mil millones de pesos entre 2010 y 2016.
Para muchos de nosotros todo este puede ser una batalla política más, un lleva y trae más de los diputados que convierten el congreso en un ring, donde sólo importan sus intereses partidistas, sin embargo ante esta situación que ocupa los titulares de los medios es conveniente intentar entender las implicaciones de este apocalipsis que nos amenaza, que está al parecer a la vuelta de la esquina y que nos impactará en el hogar, en la escuela, es la estabilidad habitual que tenemos.
El plan, la inyección que no permitieron en el Congreso local que a decir del gobernador, encaminaría ala moribunda entidad a ir sanando sus heridas y huecos financieros básicamente se resume así:
Era una estrategia para renegociar los créditos ya vigentes para lograr mejores condiciones de pago.
También el objetivo era lograr plazos más largos y tasas de interés más bajas, así como disminuir el porcentaje de participaciones federales afectadas y liberar reservas, lo que permitirá contar con recursos adicionales para enfrentar un déficit presupuestal de más de 21 mil millones de pesos.
El gobernador señaló que el Estado de Veracruz cuenta con deuda de largo plazo en montos superiores a los 42 mil millones de pesos contratada con Banobras, diversos bancos comerciales y emisiones bursátiles.
Estos financiamientos “tienen tasas altas, aforos desproporcionados, condiciones de penalidad exageradas, o plazos cortos, por lo que es indispensable eliminar la deuda pública actual y sustituirla con una nueva contratada en mejores términos y condiciones para el Estado”.
En resumen la propuesta era extender el tiempo de pago de la deuda, así como también modificar los términos en los que actualmente se deben pagar los préstamos existentes.
Con 25 votos en contra y 25 a favor la propuesta fue rechazada. Para ser aprobada se requerían de una mayoría calificada, es decir de al menos 36 votos a favor.
Y entonces los jinetes de este inconcebible apocalipsis se desbocaron, el coordinador de la bancada del Partido Acción Nacional en el congreso local, Sergio Hernández advirtió que habrá un colapso financiero, que podría paralizar al gobierno estatal, pues no habrá recursos para el pago de salarios, así como tampoco para la operación de los otros poderes locales.
Detalló que el gobierno de Veracruz tiene un déficit de 20 mil millones de pesos y una deuda de 42 mil millones de pesos la cual dijo que está “mal contratada”, además de que los pagos que actualmente se realizan, 75 por ciento se trata de intereses.
Tormentas de fuego, plagas descontroladas y torbellinos abrasivos figuran en cualquier concepto apocalíptico, en este caso prevén eventos que tengan igual magnitud de impacto en la población , como un estallido social por la falta de pagos por la carencia de servicios médicos y de seguridad, la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) entrará en un severo problema para cubrir nóminas y salarios, incluso de los empleados del Poder Ejecutivo, por la severa crisis financiera por la que atraviesa el estado.
El gobernador dijo que los diputados del PRI, Verde Ecologista y Morena se equivocaron al votar en contra y que significa dejar de recibir 33 mil millones de pesos al año para el pago de médicos, policías, enfermeras, maestros y pensionados, “es grave lo que hicieron y contrario a los intereses de los veracruzanos”.
“Siempre preferiré pagar el sueldo de una maestra, de un médico, de una enfermera, de un policía, o pagar la pensión de un jubilado, que pagar el sueldo de una diputada o de un diputado de los que no tienen compromiso con Veracruz”, remató.
La diputada local del PRI, Regina Vázquez dijo que no había suficiente información y calificaron su postura como un acto de responsabilidad para no repetir errores del pasado: “No se podía aprobar fast track, teníamos como diputados, así como todos los veracruzanos, a saber a donde van los recursos, el dinero que se va a ahorrar hacia donde se va a destinar”, declaró.
El coordinador del Grupo Legislativo de Morena, Amado Cruz Malpica dijo que de aprobarse el plan de Yunes, la deuda habría pasado de 46 mil millones a 80 mil millones de pesos.
Acusó que no ha habido claridad ni transparencia, sobre el nombre de la empresa encargada de efectuar la reestructuración de la deuda pública, pero sí se sabe que ganaría 200 millones de pesos, cuando se pudo haber solicitado el respaldo de la Universidad Veracruzana y darle mejor ese dinero a la máxima casa de estudios.
“Que no se sepa gobernar con un congreso plural y no se dé la información suficiente con respecto de diferentes temas no es un asunto imputable a Morena... no negociamos nada con el PRI”.
La diputada perredista Yazmín Copete Zapot, propuso que Veracruz sea declarado en suspensión de pago, detalló que así el gobierno no estaría obligado a cumplir con los pagos de esos 21 créditos.
Para esta declaración se requiere del apoyo de la Secretaría de Hacienda, de los senadores y hasta del presidente Enrique Peña Nieto, y destacó que este esquema se ha aplicado con éxito en Grecia y Argentina.
En conclusión admitir de manera “ oficial” que no se puede pagar y clamar ayuda a todos, sobre las consecuencias solo dijo “ las habrá pero alguien tiene que afrontarlas”. ¿quién?, ¿el gobernador?, ¿el congreso? o ¿el bolsillo de los veracruzanos?
Así en este apocalipsis también se destapó una caja de Pandora, donde salieron no solo los horrores del escenario financiero putrefacto que se aproxima, sino también las excusas, argumentos, y propuestas de las fuerzas políticas que no votaron a favor de esta “medicina” que según el ejecutivo estatal daría mayor certeza económica.
Este Apocalipsis salpicado de matices políticos que se esparce amenazante, expulsó a estas voces que tienen prisa por consolidar su poder o peso legislativo, por ver quién puede más en este jaloneo, por armar sus alianzas de artimañas y capitalizarse rumbo a las elecciones, qué puede preocuparles si cierran escuelas y hospitales, si cuando ocuparon el curul, ya este era un estado moribundo. Cruzan declaraciones, argumentan, se lavan las manos, prometen pero no dan espacio para la solución, para un diálogo abierto y franco, todo lo vuelven una mera negociación de conveniencias.
Si el apocalipsis que ha descrito el gobernador es inminente él tiene que encabezar el rumbo para afrontarla, quizá por ello ha pasado del enojo al reproche, del desconcierto a la esperanza...anunció que buscará negociar sin permiso del congreso del estado con los bancos, de realizar más ajustes a su administración y que incluso pedir al poder legislativo que se aprieten el cinturón ya que los 50 diputados cuestan al presupuesto del gobierno 700 millones de pesos y resulta necesario que reducirlo a la mitad para ahorrar más de 350 millones de pesos, unos también dejo asomar un destello milagroso y dijo que espera que quienes no favorecieron son su voto logren encontrar el momento para reflexionar y ver el grave daño que le ocasionarían a Veracruz.
“No doblaré la mano ante quienes quieren que el gobernador vaya en otra dirección, vamos a salir adelante haré lo que sea necesario no descartó ninguna opción”, dijo Miguel Ángel en una declaración envuelta entre la desesperación y la esperanza.
Horas después el gobernador presentó una nueva versión de su plan.
“Presenté una nueva iniciativa para refinanciar la deuda pública del estado de Veracruz, en esencia es la misma pero agregamos unos imperativos más enfáticos para garantizar el cumplimiento cabal de los deberes de transparencia y acceso a la información pública que establece la ley en la materia.
“De modo que cualquier ciudadano pueda conocer con puntualidad no solo los resultados de las operaciones que se efectúen con base a estos procesos de reestructuración sino también los avances en su contratación”, puntualizó.
Yunes Linares confirmó que se pretende refinanciar 46 mil millones de pesos, de los cuales 41 mil 500 millones corresponden a créditos con bancos y cuatro mil 052 en créditos simples.
La diputación permanente dio entrada a esta solicitud, tras un receso de tres horas ayer confirmo que hoy viernes habrá un tercer periodo extraordinario de sesiones para someter a votación la nueva iniciativa del gobernador.
Acaso, finalmente ambas partes, congresistas y el ejecutivo ¿cedieron?, ¿flexibilizaron sus posturas por el bien del estado?, quizá el anuncio de las fatalidades de la apocalipsis que se desataría y la posibilidad del extremo ajuste del presupuesto al legislativo, calmaron los ímpetus, para dar paso a la reflexión y negociación.
En este ambiente de estruendos apocalípticos cuales son los ángeles que sostendrán la mano para dar paz y calma, que lograran contener el caos y dar certidumbre, quienes son esos demonios que desde las sombras maniobran los hilos y mueven a su antojo las voluntades para hacer estallar a su modo y bajo sus condiciones este festival de tragedias, sólo el tiempo podrá mostrarnos quién es quién es este desfile de discursos y máscaras, sólo resta esperar que transcurran los días para saber si Veracruz se consume y sofoca en el fuego caótico o si se eleva celestialmente, resurgiendo y superando este apocalipsis de deudas y carencias que aunque para algunos es inédito para muchos otros veracruzanos desde hace muchos años este, es un infierno laberíntico y cotidiano.
DI Noticias Noche 20 de Mayo del 2015
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