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Laura Robles Barajas /
Coatzacoalcos, Ver. /
05 de Octubre del 2012 |
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| El Tao del amor |
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Coatzacoalcos, Ver. - .- Laura Robles Barajas |
LA LONGEVIDAD Y EL TAO DEL AMOR En China se tuvo desde hace más de dos mil años la consciencia de que la sexualidad era una parte integral del ser humano. Nunca tuvieron la visión de morbo, pornografía o culpa, y por lo tanto nunca hubo represión o conflictos internos que llevaran a patologías o complejos en ese campo, y por eso probablemente su desempeño sexual no sólo es satisfactorio si no que además es muy saludable, tanto física como psíquicamente. Aunado a esta gran diferencia de mentalidad, existe también la diferencia de facto, pues la forma taoísta de hacer el amor es muy particular y casi desconocida en Occiedente. Estas diferencias se centran por ejemplo en la regulación de la eyaculación, diferenciar el orgasmo masculino de la eyaculación, y darle una gran preponderancia a la satisfacción femenina. La sexualidad era y es para el Oriente no sólo una forma de obtener placer. Estaba relacionada íntimamente con la salud, la belleza y la longevidad, rasgo que ha caracterizado a la cultura china por mucho tiempo. Así, con una perspectiva más poética que científica, los orientales han practicado el Arte Sexual por milenios, partiendo claro de los principios básicos del Tao. Tal vez el primer libro que encierre preceptos del Tao es el Tao Teking, escrito por Lao-tsé durante el siglo IV a.e.c (antes de la era común). Su mensaje central es la armonía que debe existir entre todos los seres y el universo, para que podamos sobrevivir. El Tao es la fuerza infinita de la Naturaleza. En la China, la longevidad o la prolongación máxima de la existencia ha sido siempre un tema fundamental, y el Tao también tuvo esta preocupación. Los hombres y mujeres que llegaban a una edad avanzada eran sumamanete respetados y considerados como sabios y privilegiados. Por ello, si lograban gozar de buena salud en la senectud, ésta era la mejor etapa de sus vidas, pues eran tratados con honor y respeto absolutos. Así las cosas, para los médicos del Tao, quienes lograban alcanzar una edad avanzada lo hacían porque se encontraban en armonía con las fuerzas vitales del Yin y el Yang, y muy cerca de la unidad absoluta con el cosmos. Quienes llegaban a la Tercera Edad se convertían en vivos ejemplos, y sus vidas pasaban a ser ejemplos de cómo debía vivirse. Ahora bien, recordemos que el Tao del Amor busca la buena salud a través de la unión sexual, la cual tiene sus formas específicas para realizarse de la mejor manera. De esta forma, estas técnicas y métodos que constituían el Tao del Amor llegaron a significar una especie de receta para buscar la longevidad, esto porque según el Tao, la cópula correcta daba grandes beneficios para la salud en general y ayudaba a mantener el equilibrio necesario para una buena calidad de vida. LA MAGIA SEXUAL La magia sexual tiene mucha relación con la práctica tántrica aunque se diferencia en el objetivo que busca, pues la primera va tras el poder, mientras que el tantra pretende alcanzar la consciencia espiritual. La magia sexual se define como el arte de utilizar el acto sexual para la concreción de un deseo y para la expansión de la vida interior, y parte del concebido de que el acto más importante en la vida del ser humano, tanto en nivel psíquico como biológico, es el orgasmo o clímax durante la unión sexual. Hay cuatro factores fundamentales que deben darse para que la experiencia de la magia sexual se lleve a cabo con éxito. El primero se refiere a la comunicación extrasensorial que ocurre durante el acto sexual, por la elevación de los sentidos que perciben más allá de lo evidente. Por ejemplo, tenemos la sintonía no verbal existente entre la pareja. El segundo factor es el que se relaciona con la alta sensibilidad mental que se tiene antes, durante y posteriormente al coito, pues el ser humano concentrado en el acto sexual es especialmente vulnerable a cualquier estímulo sea positivo o negativo. El tercer factor tiene conección con el despertar que la sexualidad provoca en niveles profundos de la psique de la persona como planos inconscientes, mundos astrales o el Kundalini. Esto se comprueba por la frecuencia de sueños o visiones que se dan después del acto sexual. Y el último factor, es que mucha gente dedicada al Tantra experimenta durante el coito lo que se conoce como Samadhi, o la percepción de la eternidad y la disolusción total del ego, lo cual se acompaña por lo general por la intensa sensación de que se es absorbido por la pareja. A finales de siglo pasado, se formó una fraternidad secreta occidental que basó sus enseñanzas en la sexología oculta de Oriente y Occidente. Su nombre Ordo Templi Orientis, tiene las iniciales O.T.O. las que para los iniciados significaban Orden de Ov, palabra griega que hace referencia a la emanción de líquido o fuego astral, por lo que en términos fisiológicos se refería al semen y en el nivel psíquico al Kundalini, que según el Tantra es la valoración alquimista de los fluidos femeninos. Esta orden retoma la idea tántrica de que en el momento de hacer el amor se libera mucha energía la cual puede ser utilizada y manipulada para propósitos mágicos y no dejar que se disipe y se desperdicie. Tal energía puede ser utilizada para la consagración de un templo, del mismo practicante o para la influencia telepática en otra persona. También existen rituales en los que se utiliza la transustanciación que pretenden crear el elixir oculto de la vida a partir de los fluidos de la pareja, magnetizar un talismán. Las sutancias del cuerpo pueden de igual forma ser utilizadas para preparar efectivos afrodisíacos, perfumes y brebajes. Todas estas prácticas de magia sexual parten del mismo principio de Tantra: la sexualidad humana tiene implicaciones más profundas que la simple procreación. Por medio de cualquier acto tántrico la pareja toma consciencia de las necesidades del otro, se fortalecen los vínculos espirituales entre la pareja, y así el acto sexual es regenerador y espiritual, y logra la integración psicológica necesaria para separarse de las trabas culturales e ideológicas que imponen la vida actual. UN CAMINO ESPIRITUAL AL EXTASIS La sexualidad da origen al milagro de la vida, es mediante ella que la creación es posible, y es por eso que aunque lo negamos, la sexualidad rige gran parte de nuestro mundo. Ahora, no se sabe desde cuando, pero hubo un momento en que los seres humanos se separaron de una visión integral del sexo, y se volvió sólo una forma física de obtener placer, y el medio para tener bebés, dejando de lado todas las implicaciones espirituales. Sin embargo, en el Oriente hubo una cultura que guardó esta tradición, donde la sexualidad era todo un camino para elevarse, trascender y alcanzar un despertar total mediante el cual se relaciona con el universo entero. La disciplina que recupera y guarda con celo todo el conocimiento y las técnicas de sexualidad espiritual se ha conocido por siglos como Tantra. De esta forma, la sexualidad era todo un ritual para esta cultura, y se comprendía como una expresión de unión. El Tantra era y es el rendimiento total y el abandono de cualquier condicionamiento cultural, mental e incluso emocional, de manera que la energía del universo regrese a nosotros y podamos verdaderamente ser libres. Cuando las culturas se fortalecieron, se asentaron y se instituyeron como patriarcales, tal conección se fue olvidando. Llegó la cultura judía y otras religiones monoteístas que vieron en el sexo todo un sistema de prohibiciones, en tanto era animal y alejaba de Dios. En ese momento, ocurrió la separación entre cuerpo y alma, y se entendió el cuerpo como cárcel del alma, y la sexualidad (mediante la cual, el demonio tentó a Eva, y por la cuál se cometió el Pecado Original), se convirtió en representación de lo maligno, de pecado y abandono de lo espirital, se convirtió en hambre de placer animal. Y una de las consecuencias más negativas de este suceso, fue que se perdió la sexualidad espirirtual, que cambiaba el miedo y el apego en amor y poder universal. Así, hoy en día, y tal vez debido a que las relaciones entre Oriente y Occidente se han afianzado, el Tantra ha vuelto a resurgir como una respuesta, como una búsqueda más de alcanzar a Dios. Así, el sexo es para el Tantra, el camino que lleva a Dios, por eso es sagrado y no debe ser reprimido ni entendido como pecado. Según parece, existe una fuerte relación entre el Kama Sutra y el Tantra, pues el primero es el tratado de la sexualidad con una perspectiva tántrica. Además, Kama es también el nombre de la diosa del amor hindú, y el Tantra lo que busca es el amor sin represión alguna. De esta forma, la búsqueda del Tantra es la unión con el universo, el orgasmo con el universo, con la energía vital. Cuando se logra despertar la energía que tenemos dentro mediante la sexualidad, es cuando se han despertado los chacras o el kundalini, que son esa fuerza vital que nos vincula con todas las cosas, con todos los seres, con Dios. Es así, como quienes practican el Tantra se vuelven menos codependientes, neuróticos y celosos; pues adquieren una armonía con la totalidad de la existencia que elimina cualquier visión o sentimiento negativos y descubren su ser interior. EL ROMANCE EN EL TANTRA Cuando nos enamoramos, pensamos sólo en el otro, todo lo hacemos en función de él y su conciencia es dueña de nuestros actos. Algunos antropólogos denomina todo este período de enamoramiento como los rituales de cortejo, damos regalos de sorpresa, esperamos llamadas y las hacemos, nos vestimos con cuidado, cocinamos, y mostramos nuestra mejor faceta. El Tantra considera que tal enamoramiento es la fuerza vital más poderosa y el momento de la unión sexual se entiende como la plenitud en la que tanto las energías físicas como espirtuales de ambos se focalizan por completo en un mismo objetivo. Lo que sucede es que el Dios y la Diosa internos se están comunicando y se están adorando recíprocamente. Esto es realmente un acto de magia pues tiene el poder más grande del mundo ya que es capaz de generar vida. Así, para que la transformación ocurra debe crearse una atmósfera y las acciones rituales necesarias para despertar el romance y la fuerza vital divina que se encuentra adentro de cada uno de nosotros. De ahí que cada encuentro sexual debe ser preparado con esta visión casi religiosa. Lo que va a ocurrir es un rito y todo rito tiene una fase de preparación. Y una vez que se produzca el encuentro sexual, la actitud ideal es la de la adoración. Tanto la mujer como el hombre se deben adorar mutuamente como dioses que son. Esto es fundamental, para que la liberación y el despertar de la conciencia sobrevenga en el momento del climax. El preábulo o juego previo es básico en lograr la sensación de rito que alimentará el romance en la pareja. La meta es elevar la fuerza vital interior hasta un punto febril para aumentar la consciencia y la percepción. La apreciación que se tenga de la pareja debe ser la de un dios. Él es tan hermoso, tan grande y fuerte y tan poderoso como un dios que se merece la total adoración de la diosa que es la mujer. De la misma forma, él debe adorar a la diosa que hay en ella, con una total sumición y respeto. Así, se logra la verdadera unión que se necesita para lograr la transformación y provocar una satisfacción indefinible en ambos. De más está decir que hay diferencias sustanciales entre el deseo femenino y el masculino, pues el de las mujeres es más frío tradicionalmente hablando y requiere abrazos prolongados para sentirse satisfecha. Incluso en la primera cópula no quedará complacida. Ya en el segundo acto se siente más dispuesta, pues sus pasiones se encuentran más dispuestas, por lo que es más fácil de satisfacer. El caso del hombre es muy distinto. Pues en el primer acto es totalmente ardiente, y estará consumido por una pasión desbordante, que se enfría en el segundo acercamiento y que en la tercera languidece y se debilita. Sin embargo, los grandes sabios establecen que el deseo de la mujer es igual de ardoroso y real que el del hombre. La diferencia radica en que la sociedad ha establecido que la mujer debe ser más recatada y que debe esconder su lujuria por respeto, hasta llegar al nivel de negar la existencia de algún sentimiento pasional. LA FILOSOFÍA DEL KAMA SUTRA BREVE INTRODUCCIÓN Las reglas de la vida que fueron fijadas por el Señor de los Seres, cuando creó al hombre y a la mujer, son Dharma, Artha y Kama. El Dharma corresponde a la adquisición del mérito religioso. Todas aquellas leyes que se refieren a la vida religiosa forman parte del Dharma. El Artha se relaciona con las adquisiciones materiales como propiedades, tierras, joyas, y dinero. De observar esta disciplina depende el tener grandes riquezas o vivir en la pobreza. Por último está el Kama que se refiere a todo lo que abarca el amor, el deseo, el placer y la sexualidad. El Kama Sutra es la colección de los Aforismos del Amor que Nandi expusiera en mil capítulos. Como era tan extensa, fue resumida por varios autores hasta que Vatsyayana hizo un compendio que contiene reducida la totalidad de estos aforismos. El estudio de estas tres reglas de la vida llevan al hombre a alcanzar la plenitud y la armonía y de esta manera llega a conocer la felicidad. Para aprender esta maravillosa filosofía debes conocer y practicar los tres saberes, para que tu aprendizaje sea integral. Si uno de los tres no se practica, el proceso estará incompleto y no se alcanzará la paz interior. Por eso, El Kama Suthra no es únicamente sexo como se ha querido ver en Occidente, sino que incluye formas y leyes de conducta apropiadas como las Sesenta y Cuatro Artes que tanto el hombre como la mujer deben conocer, no sólo con el objetivo de ser un experto en el saber Kama, sino porque si conoce bien estas artes serán capaces de sobrevivir en cualquier lugar y circunstancia. Además será gracias a estas artes que se pueda ser tanto un buen esposo como una buena esposa. Comentarios y sugerencias: ezamora@diariodelistmo.com
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